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Las cifras confirman
puntos fuertes de la economía
Las estadísticas y cifras consolidadas que
maneja el sector privado y los reportes
de entes oficiales como el Departamento
Nacional de Estadística (Dane), indican
que la economía colombiana sigue
mostrando una fortaleza especial en el
entorno de dificultades que implica el
deterioro y los altibajos de economías
mundiales, en particular las de países
desarrollados.
Mientras los organismos internacionales
advierten que en Asia, Norteamérica y
Europa, los tiempos son turbulentos, en
América Latina la situación es diferente
y, para el caso de Colombia se observa
una estabilidad que es destacada por los
especialistas y gentes económicos.
Según el Dane, en mayo la producción real
del sector fabril, sin incluir trilla de café,
creció 7,5 por ciento comparado con igual
mes de 2009, período en el cual presentó
un descenso de siete por ciento. Esto se
explica por registros de las industrias de
otros productos químicos (12,8 por ciento),
vehículos automotores (44,4 por ciento),
industrias básicas de hierro y acero (19,8
por ciento), sustancias químicas básicas
(14,2 por ciento) y productos de molinería
y almidones (10,2 por ciento). El aporte de
estas cinco actividades a la variación total
del sector industrial ascendió a 4,7 puntos
porcentuales.
De otro lado, las ventas de la industria
en punto de fábrica, sin incluir trilla de
café, se incrementaron 3,7 por ciento
en mayo respecto al mismo período de
2009, cuando habían mostrado una
reducción de 5,5 por ciento. Esto por
el aumento en las ventas de sustancias
químicas (16,2 por ciento), vehículos automotores
(33,5 por ciento) y productos
de plástico (13,8 por ciento).
En lo corrido del año(enero-mayo), la
producción real del sector fabril, sin incluir
trilla de café, creció 5,3 por ciento con
relación a igual período de 2009, período
para el cual hubo una variación negativa
de nueve por ciento.
29 subsectores registraron incremento en
su producción, sobresaliendo por sus mayores
contribuciones a la variación total del
sector, las industrias de sustancias químicas
básicas (21,4 por ciento), otros productos
químicos (8,1 por ciento), vehículos automotores
(27,6 por ciento), bebidas (12,4
por ciento), productos de plástico (10,3
por ciento), elaboración de aceites y grasas,
transformación de verduras y hortalizas
(17,6 por ciento), productos de molinería
y almidones (8,5 por ciento) y confecciones
(15 por ciento).
Entre enero y mayo de 2010, las ventas de
la industria fabril, sin incluir trilla de café,
se incrementaron 3,9 por ciento respecto al
mismo período de 2009, cuando se reportó
un descenso de 7,5 por ciento. Aportaron
las ventas de sustancias químicas básicas
(20,2 por ciento), vehículos automotores
(26,4 por ciento) y productos de plástico
(10,8 por ciento).
En los últimos doce meses, hasta mayo
de 2010, la producción real de la industria
manufacturera, sin incluir trilla
de café, alcanzó el mismo nivel del año
precedente. De los 48 subsectores de
la Muestra Mensual Manufacturera,
17 registraron variaciones positivas en
este período, entre los que se destacan bebidas, elaboración de aceites y grasas,
transformación de verduras y hortalizas
y sustancias químicas básicas. En
contraste, 31 subsectores presentaron
disminución en su producción real, sobresaliendo
las reducciones registradas
en minerales no metálicos y productos
de hierro y acero.
Hasta mayo de 2010, las ventas del sector
fabril disminuyeron 0,9 por ciento en comparación
con el mismo período de 2009
(-6,6 por ciento).
Cobre los resultados generales de la producción
real y de la economía, el Gobierno
expresó en su momento que “el desempeño
de la producción está acorde con los resultados
positivos del crecimiento económico
y la inversión, que en el primer trimestre
variaron a tasas de 4,4 por ciento y ocho
por ciento, respectivamente.
Así, se corroboran proyecciones que dicen
que la economía colombiana crecerá a un
mayor ritmo de lo esperado, sin generar presiones inflacionarias. Igual, se reafirma
el aumento en la confianza de los consumidores
y productores, así como con
el dinamismo de indicadores líderes y la
solidez del sistema financiero.
En el contexto mundial, el Fondo Monetario
Internacional revisó al alza las proyecciones
de 2010 a 4,6 por ciento, cerca
de medio punto porcentual por encima de
su anterior pronóstico.
Visión privada
Para la industria se sigue presentando un
ambiente positivo. Según los resultados
de la Encuesta de Opinión Industrial
Conjunta (Eoic), hay mayores niveles de
producción y ventas, más utilización de
la capacidad instalada, bajos inventarios,
pedidos en aumento y un clima favorable
para los negocios.
En el mundo, el complejo panorama originado
en los problemas de la Unión Europea
(UE) se ha venido despejando frente
a la economía global, la cual mantiene un
mejor desempeño de lo esperado. Esta se
encuentra impulsada por Asia y América
Latina según el informe “Perspectivas de
la economía mundial” de julio, en el cual
el Fondo Monetario Internacional ha
revisado hacia arriba sus proyecciones del
crecimiento de 2010 a 4,6 por ciento, cerca
de medio punto porcentual por encima de
su anterior proyección.

En lo nacional hay también un buen pronóstico,
con resultados previos positivos de
crecimiento económico y en lo referido a la
inversión del primer trimestre de 2010. En
el PIB se registra un crecimiento de 4,4 por
ciento frente al primer trimestre de 2009,
mientras que la inversión aumentó ocho
por ciento. Se trata de un alza generalizada
a todos los sectores, con excepción de la
actividad agropecuaria.
El país presenta una mejoría en los indicadores
económicos. Es el caso del comercio
al por menor, que crece 7,5 por ciento
en los primeros cuatro meses del año, de
las licencias de construcción con tasas de
14,7 por ciento, de las exportaciones con
aumentos superiores a 25 por ciento hasta
mayo y el ingreso de 4,408 millones de
dólares por inversión extranjera directa
en el primer semestre del año.
Estos resultados, junto a las proyecciones
de crecimiento del sector minero y energético,
se han traducido en un ambiente
de confianza y optimismo de inversionistas
nacionales y extranjeros. Los analistas
nacionales han corregido al alza las proyecciones
de crecimiento del país, mientras
que Standard & Poor´s (S&P) ha mejorado
la calificación de Colombia de estable a
positiva, lo que deja al país a un paso de
obtener el grado de inversión. Un punto crucial para mejorar la calificación del país
es la regla fiscal recientemente propuesta
por el gobierno.
Producción y Ventas
Los resultados de la Encuesta de Opinión
Industrial Conjunta (Eoic), que la ANDI
realiza con otros gremios de la producción,
en lo corrido del año, a mayo de 2010,
comparado con el mismo período del 2009,
la producción aumentó 4,7 por ciento, las
ventas totales 6,1 por ciento y, dentro de
estas, las ventas hacia el mercado interno
crecieron 6,6 por ciento. En lo sectorial
persiste un comportamiento heterogéneo.
Mientras los sectores de electrodomésticos,
autopartes y vehículos automotores registran
crecimientos superiores a 20 por ciento
en producción, en otras actividades, como
productos de caucho y cerámica no refractaria
se mantienen variaciones negativas
tanto en producción como en ventas.
Capacidad instalada
Luego de mantenerse más de 18 meses
por debajo de su promedio histórico,
la capacidad instalada vuelve a situarse
ligeramente por encima de este. En mayo
alcanzó 77,5 por ciento, cifra cuatro puntos
porcentuales mayor a la registrada en el
mismo mes del año anterior. Esto se traslada
a los indicadores de inventarios y pedidos.
84 por ciento de los empresarios califica sus
pedidos como altos o normales, nivel muy
por encima de 66,3 por ciento de hace un
año. Por su parte, el indicador de inventarios
alcanza 16,8 por ciento, menor a lo
registrado en mayo de 2009 cuando 23,5
por ciento de los empresarios calificaron
sus existencias como altas.
Clima de Negocios
El momento que vive la industria se refleja
en la percepción de los empresarios sobre
el clima de negocios. En mayo, 63,3 por
ciento consideraba la situación de su empresa
como buena, un aumento de más de
19 puntos con respecto a 2009. En cuanto
a las expectativas sobre el inmediato futuro,
45,7 por ciento decía que la situación iba a mejorar, ubicándose por encima de 33,5
por ciento registrado en el mismo mes del
año anterior y retornando a los niveles de
optimismo de 2007.

Los principales obstáculos que perciben
los empresarios en el desarrollo normal
de su actividad son: baja demanda, tipo
de cambio, costo y suministro de materias
primas, bajos márgenes de rentabilidad,
contrabando y competencia desleal, alta competencia en el mercado, baja rotación
de la cartera y falta de capital de trabajo.
Los tres primeros problemas mantienen
el mismo orden de abril, mientras que la
baja rentabilidad sube una posición para
ubicarse de cuarta y así desplazar la alta
competencia en el mercado. El problema
de falta de demanda se mantiene como el
principal problema de los industriales colombianos,
pero en un nivel relativamente
bajo (22,9 por ciento) frente al promedio
de la Eoic (24,3 por ciento). Un punto
positivo adicional es que mayo de 2010
se convierte en el cuarto mes consecutivo
en que ninguna empresa reporta el orden
público como uno de sus problemas.
Tercerización en la Industria
Los procesos tercerizados o Business Process
Outsourcing (BPO) son el principal mecanismo
mediante el cual las empresas pueden
delegar la realización de algunas de las operaciones
que, si bien son necesarias para su
negocio, no representan la principal función
de la compañía o su núcleo de negocio. Es
decir, el procedimiento consiste en subcontratar
con una organización especializada en
ciertos procedimientos y encargar a ésta una
parte del proceso productivo de la empresa.
Es decir, los BPO permiten a la empresa
moderna adaptarse competitivamente y de
manera flexible a la economía caracterizada
por la tecnología y el conocimiento.
El uso de procesos mediante empresas de
servicios tercerizados genera mayor eficiencia
y productividad en las funciones que éstas
realizan y cumple además del objetivo de
liberar recursos de la empresa contratante,
que puedan ser invertidos en suplir las necesidades
de su mercado objetivo. Los procesos
tercerizados también se traducen en mayor
generación de empleo de mano de obra
calificada y la creación de valor agregado.
Por todo lo anterior en la Eoic de mayo se
preguntó sobre este tema. Los industriales
reconocen los beneficios de los procesos
tercerizados y la utilidad que éstos pueden
brindarles, lo cual se refleja en el hecho
de que cerca de 60 por ciento de los encuestados
considera tener algún proceso
productivo que podría ser tercerizado.
Incluso 46 por ciento de los empresarios
manifiesta haber tenido algún proceso tercerizado en el que los servicios compartidos
(nómina, recursos humanos, contabilidad)
representan la gran mayoría junto a servicios
transversales (ventas, contact service,
gestión documental, software, mesa de
ayuda de tecnología de información, soporte
técnico de tecnología de información)
por encima de servicios de salud (pagos
a salud y protección social, afiliaciones,
telemedicina, autorizaciones de servicios),
servicios financieros (fábrica de crédito,
referenciación, vinculación, back office,
canje) y servicios en otros sectores (Gobierno,
comercio o consumo masivo).
Adicionalmente, más de 25 por ciento
de quienes no han tenido procesos tercerizados
están considerando o tienen
planeado contratar servicios de este tipo
en el futuro cercano (entre seis meses y
más de dos años).
Lo anterior indica que los BPO constituyen
una herramienta valiosa en los procesos productivos
de las empresas colombianas y que
su uso está aumentando considerablemente.
Aún así, cabe resaltar que el valor total de
este outsourcing representa 1,6 por ciento
de las ventas totales de la industria, por lo
que se espera que el uso de los procesos
tercerizados, experiencia que 80 por ciento
de los encuestados califica como positiva,
tenga espacio para crecer.
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