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Negociación profesional como instrumento
para la gestión de compras

Cualquiera que sea el negocio en el
que esté ubicada su organización empresarial,
sin lugar a dudas los procesos
de negociación siempre están presentes
en todos los eslabones de la cadena de
suministros, y por supuesto, en el proceso
de compras y abastecimiento. Estamos
hablando de los procesos humanos
inherentes a las relaciones compradorproveedor,
que aplican incluso a las
relaciones con los clientes internos.
No importa si el objeto social es la producción
de bienes de consumo masivo
o del sector de servicios, la salud o
cualquiera otra actividad comercial, con
toda seguridad que existen necesidades
de suministro que son cubiertas necesariamente
con proveedores, quienes
integran el círculo de beneficios que se
completa con la venta final.
Dependiendo del tipo de empresa,
entre 30 por ciento y 70 por ciento del
costo de producción está localizado
en la compra de materias primas,
empaques y servicios, de modo que
cualquier optimización que se realice
en el proceso de adquisiciones se refleja
en el margen de la compañía. Es claro
entonces que debe ser gestionado de
forma competente y profesional, guiado
estratégicamente y medido de manera
constante y objetiva.
En un ambiente competitivo, presionados
por la necesidad de reducción
de costos y la búsqueda constante de
incrementos en la rentabilidad, aparecen “los compradores”, personas que están a
cargo de gestionar el abastecimiento de
las organizaciones con base en su experiencia,
estilo, convicciones y principios
y de las exigencias de la organización.
Aparece en este escenario “el poder
de negociación”, que aunque resulte
paradójico se desaprovecha e incluso se
desperdicia en negociaciones que son,
muchas veces, estériles, sin soporte, sin
técnica, que inducen a comportamientos
por parte del comprador que no son
constructivos en el mediano y largo
plazo y que provocan finalmente que se
pierdan muchas oportunidades reales de
optimización y reducción de costos.
Los expertos en negociación recomiendan
a las empresas las bondades de
los conceptos de visión de largo plazo,
negocios ganar-ganar, beneficio mutuo,
cooperación, competencia, transparencia,
acuerdos equitativos y construcción
de relaciones para el camino hacia
la competitividad y la sostenibilidad.
Dichos conceptos se sustentan en los
estudios desarrollados por la escuela de
Harvard (Fisher, Ury y Patton) y otros
investigadores dedicados al proceso de
negociación y a la búsqueda de competitividad
y productividad para las empresas.
Resulta paradójico, entonces, encontrar
en las mesas de negociación actitudes y
argucias que están más que alejadas de
los conceptos arriba mencionados, siendo
frecuente encontrarse en el día a día con
incumplimientos de acuerdos, mentiras,
presiones, amenazas, verdades a medias,
imposiciones, aplazamientos de contratos,
incumplimientos a las promesas de servicio
y otros comportamientos que finalmente
resultan nocivos para el negocio.
El comprador llega a su posición en la
organización generalmente sin mayor
preparación y debe enfrentarse con vendedores
expertos, entrenados en la artes de
convencer y vender. Es clara la necesidad de
preparación para acceder al área de compras
de la compañía y de una formación
profesional en las artes de la negociación,
pues finalmente los contratos suscritos
o una simple “orden de compra” son la
consecuencia del proceso de negociación
desarrollado por las partes. Los contratos,
ofertas mercantiles y órdenes de compra
que soportan las transacciones de compra
y venta son meramente documentales,
de modo que plasman por escrito lo
negociado. Y todo tiene una dialéctica
totalmente humanista como ya habíamos
mencionado. Es necesario entonces educar
y capacitar a los compradores para efectos
de que los contratos y órdenes de compra
resultantes sean los adecuados para la
empresa y para su entorno, siguiendo las
teorías modernas sobre stockholders y
responsabilidad social empresarial.
Si se acepta el hecho de que el comprador
y el vendedor deben estar en continuo
contacto como consecuencia natural de
sus responsabilidades, no se podría esperar
que las negociaciones fluyan de forma
eficaz y eficiente si existen prevenciones y
prejuicios entre ambos. La comunicación y
la confianza (dos características muy humanas)
son la base de una excelente relación
de negocios entre clientes y proveedores
y recordemos aquí que los procesos de
generación de confianza son difíciles de
construir y muy fáciles de destruir.

Errores y formación
Todo proceso de negociación ejecutado
por el área de compras implica la toma
de decisiones que producen impactos en
la empresa, no solamente financieros,
entendiendo que los demás eslabones de
la cadena interactúan de manera directa
entre sí. Una decisión de compra de un
tamaño de lote inadecuado, por ejemplo,
producirá paradas de máquina y pérdida
de ventas si es insuficiente, y seguramente
costos adicionales de almacenamiento,
inventario y de capital si es excesivo. El
comprador moderno debe ser una persona
con las competencias laborales y el
conocimiento transversal de los procesos
logísticos de la empresa que le permita
desempeñarse de manera óptima, esto en
adición al conocimiento de los intríngulis
técnicos de la compra como tal. La
instrucción requerida para un comprador
profesional divide en dos grandes
campos: Preparación académica en
logística y administración de la cadena
de suministros. Aquí se incluye la
preparación previa (pregrado) en ramas
de la ingeniería y la administración.
Además, preparación en lo referente
a negociación, incluyendo técnicas
de comunicación no verbal, método
Harvard y habilidades gerenciales.
En lo referente al segundo punto, el
comprador profesional y experimentado
tiene muy claro que si no se prepara
adecuadamente para la negociación,
estará en desventaja ante el vendedor
que llega con un objetivo claro y la información
necesaria para argumentar
su posición de negocio y puede tratarse
de la venta de un producto nuevo, del incremento
en precios de uno ya existente,
de una nueva condición de pago, entre
otras. Se trata entonces de preparase
con información del negocio, pronósticos
de ventas, pronósticos de compras,
estado del arte en el medio, volumen
de compra, estado de la cartera con el
proveedor, estructura de costos del bien
a comprar, implicaciones geopolíticas y
las demás informaciones inherentes al
negocio, que lo puedan afectar.
Citando a Sun Tzu (El arte de la guerra,
Siglo V a.c): “El sabio gana la batalla
antes de luchar, el ignorante debe pelear,
si quiere tener posibilidades”. En
una época en la que la información es
la reina, el no usarla es simplemente la
diferencia entre el éxito y el fracaso.
Para terminar, y citando a Fisher, Ury y
Patton, es claro que el enfoque humanista
del proceso de negociación se basa en las
relaciones de poder entre las partes, los
procesos de comunicación y el convencimiento
o no de los beneficios de relaciones
de negocio de largo plazo, que permitan
incluso inventar opciones para avanzar
con las negociaciones, encontrando oportunidades
que a simple vista no eran tan
claras. La formación de los compradores
y responsables de las negociaciones es vital
para lograr los objetivos señalados. Solo
un comprador debidamente entrenado
podrá afrontar los retos de los próximos
cinco o diez años.
El mundo de los negocios se mueve en
torno a cooperación, alianzas estratégicas,
desarrollos conjuntos y calidad.
No en vano se realizan los acuerdos
comerciales entre países e incluso entre
bloques de países. El no estar preparado
adecuadamente significa de manera
tácita el estar dispuesto a “dejar dinero
sobre la mesa” y a cometer errores
costosos y, lo peor, a dar ventajas a la
competencia.
*Consultor empresarial.
Se ha desempeñado como
Jefe de compras y suministros en
Colombiana Kimberly Colpapel y ha
sido gerente de logística en empresas
del sector del transporte de carga y
operación de centros de distribución.
rherrera@axonlogistica.com
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